– Alberto Rama Ross
Antes de proponer una sola campaña, identifico cuál es tu servicio más rentable y dónde están tus clientes. Después monto la captación. Es el orden que me ha dado más de 70 leads al mes en el sector inmobiliario, con presupuestos normales.
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Han confiado en mí

Han confiado en mí






Muchas empresas invierten sin saber tres cosas: cuál es su servicio más rentable, dónde están sus clientes y qué mensaje los mueve a comprar.
Yo empiezo por ahí. Antes de hablar de Instagram, SEO o anuncios, busco dónde está el dinero en tu negocio. Después construimos la estrategia que lo captura.
Mi historia
De jardinero a estratega.
Sin atajos.
En 2014 tenía 31 años y trabajaba como jardinero. Decidí cambiar de rumbo y me metí en el marketing digital sin formación previa, sin contactos y sin red de seguridad. Aprendí solo, cobré barato al principio y cada error lo pagué de mi bolsillo, así que aprendí rápido a distinguir lo que funciona de lo que es solo ruido.
Con el tiempo empecé a posicionar empresas de inversión inmobiliaria como referentes en Google y a generarles decenas de leads al mes con presupuestos ajustados. De ahí nació Buda Marketing, con una idea simple: resultados medibles o no hay trato. Más tarde llegó la formación formal, pero lo importante ya lo había aprendido en la calle, trabajando con clientes reales.
Hoy asesoro a un número limitado de CEOs y fundadores. No te hablo desde la teoría: he pasado por el agobio de que un mes no salgan los números. Por eso lo primero que miro siempre es tu negocio, no tu Instagram.
2014
2016
2018
2020
Hoy
El golpe de timón
Dejo el trabajo como jardinero y me lanzo al marketing digital desde cero. Autodidacta total. Sin red de seguridad.
Primeros resultados reales
Posiciono empresas de inversión inmobiliaria como referentes en Google. 70+ leads al mes con presupuesto ajustado.
Fundación de Buda Marketing
Creo la agencia con una premisa clara: resultados medibles o no hay trato.
MBA y consolidación
Formación formal, pero el aprendizaje real ya lo tenía en la calle. Amplío metodología y tipos de cliente.
Estrategia directa con CEOs y fundadores
Trabajo con un número limitado de clientes. Resultados primero, siempre.
Mi historia
De jardinero a estratega.
Sin atajos.
En 2014 tenía 31 años y trabajaba como jardinero. Decidí cambiar de rumbo y me metí en el marketing digital sin formación previa, sin contactos y sin red de seguridad. Aprendí solo, cobré barato al principio y cada error lo pagué de mi bolsillo, así que aprendí rápido a distinguir lo que funciona de lo que es solo ruido.
Con el tiempo empecé a posicionar empresas de inversión inmobiliaria como referentes en Google y a generarles decenas de leads al mes con presupuestos ajustados. De ahí nació Buda Marketing, con una idea simple: resultados medibles o no hay trato. Más tarde llegó la formación formal, pero lo importante ya lo había aprendido en la calle, trabajando con clientes reales.
Hoy asesoro a un número limitado de CEOs y fundadores. No te hablo desde la teoría: he pasado por el agobio de que un mes no salgan los números. Por eso lo primero que miro siempre es tu negocio, no tu Instagram.
2014
El golpe de timón
Dejo el trabajo como jardinero y me lanzo al marketing digital desde cero. Autodidacta total. Sin red de seguridad.
2016
Primeros resultados reales
Posiciono empresas de inversión inmobiliaria como referentes en Google. 70+ leads al mes con presupuesto ajustado.
2018
Fundación de Buda Marketing
Creo la agencia con una premisa clara: resultados medibles o no hay trato.
2020
MBA y consolidación
Formación formal, pero el aprendizaje real ya lo tenía en la calle. Amplío metodología y tipos de cliente.
Hoy
Estrategia directa con CEOs y fundadores
Trabajo con un número limitado de clientes. Resultados primero, siempre.
Mi método
Sin adornos.
La primera pregunta no es “¿en qué canal estás?” Es: “¿cuál es tu servicio más rentable y en qué eres realmente bueno?” Todo lo demás viene después.
Identificamos tu servicio más rentable, tu cliente ideal real y el canal con más probabilidad de venta. Sin suposiciones.
Una estrategia de captación enfocada en lo que funciona para tu negocio, no en lo que está de moda.
Implementamos, medimos y optimizamos. El objetivo son leads y ventas, no seguidores.
Lo que puedo
hacer por ti.
Tres formas de trabajar juntos, según el momento en que esté tu negocio.
Punto de entrada
Para cuando sabes que algo falla, pero no qué.
90 minutos y sales con un diagnóstico honesto y un plan priorizado. Grabación y resumen escrito incluidos.
★ Más solicitado
Para cuando necesitas leads ya.
8 semanas. Diseño e implemento tu sistema de captación, adaptado a tu sector y presupuesto. Landing de conversión incluida e informe semanal. Objetivo: leads cualificados medibles antes de terminar.
Mayor retorno
Para cuando quieres un responsable, no un proveedor.
Tu director de marketing externo. Me integro en tu negocio, superviso la estrategia y el equipo, y respondo de cada euro invertido. Reporte de negocio mensual y acceso directo por WhatsApp.
Con nombres y apellidos.
leads/mes de captación de inmuebles para empresas de inversión inmobiliaria.
leads de reformas/mes con solo 2.500€ de inversión mensual. ROI demostrable.
Empresas posicionadas como referentes de sector en Google en menos de 12 meses.
“Alberto no te vende humo. Te dice exactamente qué está fallando y cómo arreglarlo. En 8 semanas teníamos más leads de calidad que en el año anterior.”
— CEO, empresa de inversión inmobiliaria“Lo que más valoro es que habla de negocio, no de marketing. Cada acción tiene un objetivo claro y un número detrás. Eso no lo encontré en ninguna otra agencia.”
— Fundador, empresa de reformas¿Tu marketing
genera negocio…
o solo gasto?
Si la respuesta no es un sí claro, hablemos. Primera llamada de 30 minutos, sin venta. Solo una conversación honesta sobre tu negocio.
En esa llamada vamos a hablar de
Cuál es tu producto más rentable y si lo estás explotando bien.
Dónde se escapa el dinero en tu estrategia actual.
Qué haría yo en tu lugar si empezara desde donde estás tú ahora.
Si tiene sentido trabajar juntos — y si no, te lo digo sin rodeos.